Hoy, como en años anteriores se Celebra el Día internacional del Orgullo Gay, conmemoración a 40 años de los disturbios de Stonewall* (Nueva York, EE. UU. 1969). Día en que se denuncia la discriminación y la invisibilización de nuestra sexualidad, una vez más nos encontramos en las calles para manifestar nuestro deseo de vivir nuestra sexualidad en libertad y conquistar nuestros derechos.
Pero hoy, como en las últimas décadas, el capitalismo ha penetrado con su lógica mercantil e individualista, enajenando las vidas de cientos de gays, lesbianas, bisexuales, travestis y transexuales, convirtiendo el movimiento combativo de los años 70’ en una fiesta donde la ideología del “capitalismo rosa” nos inunda, con los estereotipos que nos imponen diariamente el patriarcado y la sociedad de consumo, imponiendo determinada ropa, música, bares, etc. Creando toda una cultura del mundo LGTTB** que solos favorece al capitalismo y nos hace nada mas que estereotipar las vidas de las personas lesbianas, gays, bisexuales, transexuales y travestis, dejando en un segundo plano la necesidad de dar una respuesta a los problemas fundamentales que nos concierne, como la discriminación en el ámbito laboral, lugares de estudio, medio de comunicación, la iglesia, es decir, en el conjunto de nuestra vida.
En el marco de esta sociedad conservadora que enaltece el machismo, la represión al Pueblo/Nación Mapuche, la discriminación a las diversas raza. El machismo, específicamente el papel de la familia es lo que en los hechos nosotros cuestionamos, al no cumplir el papel histórico designado por el patriarcado, que es la herencia de la propiedad privada, al no poder reproducirnos, no generamos “mano de obra barata” servicial a las ganancias de la patronal.
Las organizaciones de minorías sexuales más importantes a nivel nacional tanto el MUMS (Movimiento Unificado de Minorías Sexuales) como el MOVILH (Movimiento de Integración y Liberación Homosexual), plantean como consigna central la votación por la Ley antidiscriminación, que lleva 4 años descansando en el Parlamento, en esta ley cabemos todos los oprimidos, incluso oprimidos que oprimen como es el caso de los Evangélicos o Águilas de Chile que se han movilizado con consignas Homofóbicas ¿Es acaso junto a ellos que te tenemos que dar la lucha por la no discriminación?
Pero ¿A quién le piden que “voten nuestras leyes”? Por casualidad no son los mismos que han estado casi dos décadas garantizando que todo se mantenga igual (manteniendo intacta las leyes que nos discriminan***) y aun peor, profundizando la obra de Pinochet (privatizando).
Frei ni Piñera son una opción a nuestra Lucha
¿Es que acaso el progresista neoliberal Enríquez Omínami es una alternativa? Planteando privatizar un porcentaje de CODELCO y de empresas estatales.
La derecha y la concertación defienden la justicia para ricos y ha demostrado que es incapaz de avanzar en nuestras reivindicaciones. La política de ejercer presiones a los senadores, diputados y futuros presidenciales (que son los mismos que han votado las leyes antipopulares como la ley antiterrorista: criminalizando a las personas que hoy salen a luchar, por otra parte la LGE consagrando una educación para ricos y otra para pobre, etc.), es incompatible para conseguir nuestros derechos por mas democráticos que sean de la mano de quienes nos discriminan a diario.
Creemos desde Pan y Rosas – Teresa Flores que hay que avanzar en la lucha por nuestros derechos democráticos, como:
¡Por el derecho al matrimonio civil y la adopción de hijos!
¡Contra la criminalización por nuestra condición sexual: derogación de los artículos 373, 365!
¡Por la prohibición por ley de los despidos de los trabajos y expulsiones de colegios por condición u opción sexual!
¡Por una educación libre de la moral de la Iglesia, por la separación de la Iglesia y el Estado!
¡Porque las demandas de las LGTTB sean levantadas y defendidas por la clase trabajadora y sus organismos!
¡No más prostitución para nadie, trabajo estable para todos y todas y sueldo mínimo de 360.000!
Es necesario unir fuerzas con organizaciones de mujeres, estudiantiles, derechos humanos e izquierda, sobretodo junto a las organizaciones de los trabajadores y trabajadoras, para levantar una respuesta tanto ante la descarga de las crisis económica de los patrones y el gobierno sobre nuestros hombros (con despidos, reducción de personal, mayor horas de trabajos, flexibilización laboral, etc.), El avance de la derecha demuestra que es en las calles en donde tenemos que demostrar nuestra combatividad. Por eso, para luchar verdaderamente por nuestros derechos necesitamos un fuerte movimiento democrático, independiente del Estado, del gobierno y los partidos patronales (tanto la Derecha como la Concertación y los que se hacen pasar como “independientes”) y la Iglesia. Nuestros derechos nunca han sido un regalo de los gobiernos o funcionarios de turno, han sido arrancados a través de la lucha y la movilización. Porque entendemos que los derechos no se mendigan, se conquistan.
Es necesario impulsar una lucha activa por nuestros derechos, pero para conquistarlos y mantenerlos, es necesaria una lucha anticapitalista –luchando por un revolución obrera y socialista- para acabar de fondo con la hipocresía que nos impone el Estado capitalista y la Iglesia, con su doble moral que mientras nos discriminan por no corresponder a la heteronorma, mientras permiten violaciones, abusos, malos tratos, defendiendo “valores” y una cultura asentada sobre bases de la humillación, la opresión y la explotación. Sólo así podremos enfrentar al Estado que criminaliza nuestra condición “naturaliza”, nuestra opresión y que cierne sus cadenas agudizándola si además somos trabajadores, trabajadoras y pobres. La lucha de GLBTT es la lucha contra el capitalismo y el patriarcado que sólo podrá darse en conjunto con todos los oprimidos y explotados por este sistema capitalista, para a si desde sus ruinas construir una sociedad de verdadera igualdad y libertad. Sólo de esta manera podremos sentar las bases concretas y favorables para una sexualidad libre de toda forma de opresión, donde nosotras/os podamos decidir sobre nuestros cuerpos y nuestras vidas.
Pan y Rosas – Teresa Flores te invita a levantar juntos y juntas estas banderas de lucha, para que seamos cientos en llevar adelante esta tarea de terminar con este sistema de explotación y opresión. Para conquistar no solo la igualdad ante la ley sino ante la vida.
Notas:
* Los disturbios de Stonewall consistieron en una serie de violentos conflictos entre la comunidad LGBT y la policía de Nueva York. Comenzaron durante una redada policial el 28 de junio de 1969, y duraron varios días. Se centraron en el pub conocido como Stonewall Inn, en el número 53 de la calle Cristopher, muy cerca de la plaza Sheridan, en el bohemio barrio de Greenwich Village, Nueva York. Frecuentemente se cita a estos disturbios como la primera ocasión en la historia de Estados Unidos en la que gays, lesbianas y transexuales lucharon contra un sistema que perseguía a los homosexuales con la aprobación del gobierno, y son reconocidos como el catalizador del movimiento por los derechos LGBT en Estados Unidos y alrededor del mundo.
** Gays, Lesbianas, Bisexuales, Travestis y Transexuales.
***El artículo 373 del código penal que condena de ofensa a la moral y las buenas costumbres a las manifestaciones afectivas entre personas del mismo sexo, el cual se nos aplica arbitrariamente por parte de los policías que legalizan la discriminación y la represión. Otro ejemplo es el artículo 365 (rige sobre menores de 18 años) que establece una edad determinada para poder mantener una relación con una persona del mismo sexo, a diferencia de los heterosexuales.