Basta de represión del gobierno, la patronal y la Iglesia
A levantar comisiones de mujeres en cada lugar de trabajo y estudio
El golpe militar del 11 de septiembre de3 1973 organizado por la derecha y los empresarios buscó enfrentar los avances que venían protagonizando los trabajadores y el pueblo pobre a punta de fusil, con miles de detenciones, torturas, violaciones de mujeres, amedrentamiento y desaparición, tratando de liquidar las conquistas que se habían ganado en años de lucha. Desde sus inicios, las mujeres estuvieron a la cabeza de la lucha contra la dictadura y por demandas democráticas, desde los organismos de derechos humanos, enfrentando la carestía de la vida y luchando por sus derechos como mujeres.
Hoy a 37 años del golpe militar, los trazos de la dictadura - que la Concertación profundizó en sus 20 años de gobierno - siguen presentes: precarización y flexibilidad laboral a las y los trabajadores, privatización de la salud y la educación, represión a los que luchan.
El gobierno de derecha ha profundizado los ataques: mayor represión al movimiento estudiantil; persecución y criminalización de las organizaciones de izquierda, 34 comuneros mapuche en una huelga de hambre, presos bajo la antidemocrática ley anti-terrorista; represión a las huelgas como en Collahuasi.
Tanto la derecha como la Concertación gobiernan defendiendo los intereses de los empresarios. Mientras tanto aumenta la carestía de la vida (la cesantía, los bajos salarios, los altos precio de los productos básicos) avalada por la especulación de los empresarios en su sed de ganancias, los que incluso lucran con la vida de los trabajadores, como demostró el derrumbe de la mina San José, por la que aún 33 trabajadores siguen sufriendo las consecuencias. Frente a estos ataques, las direcciones de los trabajadores (PC y PS) no hacen más que callar y adaptarse a las políticas del gobierno de Piñera, sin levantar ni una medida de unidad entre los trabajadores y el resto de los explotados y oprimidos, manteniendo las luchas aisladas y sin dar una respuesta obrera a la crisis.
Las mujeres somos uno de los sectores más afectados por la situación económica y la política del gobierno de Piñera: según la encuesta Casen el 48% de los hogares con jefas de hogar están en situación de indigencia. Las mujeres son las más pobres de entre los pobres. La brecha salarial sigue siendo una realidad. La represión se siente también con los intentos de imponer una moral conservadora, como fue el instructivo para funcionarios de Coquimbo que pretendía regular vestimenta y alimentación de los funcionarios; o en Villa Alemana, donde se permite la revisión corporal de los docentes y funcionarios, ¡un claro ataque a la integridad de los trabajadores/as!. A esto se suman las declaraciones de personeros de la derecha, como Carlos Larraín, que comparó de la pedofilia con la homosexualidad, o el Cardenal Errázuriz que catalogó de aberrante el matrimonio de personas del mismo sexo - postura que fue apoyada por políticos de la derecha y la concertación; el retiró de los manuales de sexualidad de los colegios municipales; la imposición de una estatua de la virgen en el edificio de la Junji, o las declaraciones de Ximena Ossandón tratando que acusaba a las mujeres de dejar a sus hijos en los jardines para salir a tomar. Estas son sólo algunas de las medidas reaccionarias contra las mujeres.
La iglesia también contribuye con esta moral conservadora mientras pide impunidad a los violadores de derechos humanos de la dictadura, impulsando la propuesta del indulto presidencial.
Hoy más que nunca es fundamental que las mujeres nos organicemos para luchar por nuestros derechos y enfrentar las políticas patronales del gobierno de la derecha.
Desde Pan y Rosas – Teresa Flores- hacemos un llamado a luchar por nuestros derechos como mujeres trabajadoras, pobres, estudiantes, oprimidas, con una política de independencia de clase, sin ninguna confianza en los falsos amigos del pueblo.
Levantemos comisiones de mujeres en todo lugar de trabajo, estudio y población para luchar por todas nuestras demandas. A levantar una gran campaña contra la derecha y la iglesia reaccionaria.
Este 11 marchamos por:
¡No a la impunidad de los violadores de derechos humanos!
¡Basta de Represión a los trabajadores, estudiantes, mapuche y mujeres!
¡Contra la Derecha y la Iglesia Reaccionaria!
¡En contra la Carestía de la Vida y la Impunidad Patronal!
¡Por los derechos de las mujeres trabajadores, trabajo estable, no más subcontratación!
Por los derechos de las minorías sexuales! ¡Separación efectiva de la Iglesia y el Estado!
¡Mujeres de Pie: A levantar comisiones de mujeres en cada lugar de trabajo, estudio y Población!
El género nos une, la clase nos divide
Pongamos en pie una gran Agrupación de mujeres trabajadores, pobres y estudiantes para levantar estas banderas en todo lugar de trabajo, estudio y en todo el país





