Abajo el golpe de Honduras
No más violaciones a los derechos de las mujeres
Viva la lucha del pueblo trabajador y pobre de Honduras
No más represión
En un año de crisis en que se han hecho comunes sus efectos como los despidos o las rebajas salariales, así también los bonos y subsidios al empleo, es que hemos ido entrando en un contexto más marcado por las elecciones presidenciales y parlamentarias, con promesas de que la crisis terminará el próximo año. Mientras al mismo tiempo, se reprime cualquier hecho que pueda cambiar esta pasividad. Los derechos democráticos se han vuelto a poner en discusión, porque aunque de forma reducida, están siendo tocados nuestros derechos, como la ley que impide las manifestaciones públicas. Este 11 de septiembre está marcado no sólo por la memoria de un golpe de Estado que acabó con derechos democráticos en el país hace 36 años, acabando con muchas conquistas del pueblo trabajador y pobre, sino que además, cobra actualidad el hecho de que en este mismo continente, en Honduras, hoy año 2009, se cierna nuevamente un golpe de Estado sobre el pueblo trabajador y pobre.
Creemos que por eso, debemos ser más activas y activos que nunca en repudiar el golpe de Estado en Honduras, pues se hace imposible ver el pasado y pensar que no se volverá a repetir cuando tenemos un nuevo golpe ante nuestros ojos, sobretodo cuando en Latinoamérica Estados Unidos fortalece su presencia con bases militares como las de Colombia, en tiempos en que nos afecta una crisis económica y las patronales y la derecha, más temen que se toquen sus ganancias o las constituciones herederas de dictaduras.
Hoy a menor escala reprimen nuestros derechos en Chile, han asesinado a un comunero mapuche, se allanan universidades, casas de dirigentes sindicales, se impide la movilización. Y aunque para muchos, esto pasa un poco desapercibido, la derecha y la Concertación son responsables de que la represión aumente y no es casual en un contexto de mayor precarización de nuestras vidas con la crisis. Y aunque se trata de una democracia, claro, para ricos que pueden decidir por candidatos que les favorezcan, ha mantenido muchas de las herencias de la dictadura.
Desde la agrupación de mujeres Pan y Rosas Teresa Flores, nos hacemos parte de esta marcha, para repudiar el legado del golpe que la derecha y la patronal dieron contra los derechos humanos, contra las conquistas de la clase trabajadora y el pueblo pobre. Pero además de repudiar el golpe y la dictadura de Pinochet, seguimos repudiando su legado y el mantenimiento que se hace de su herencia desde el gobierno de la Concertación y la derecha, como la educación de mercado, las privatizaciones, desmantelaciones de los servicios básicos, rebajas salariales, el neoliberalismo.
El control sobre nuestras vidas, con la ley que penaliza el aborto, también es una herencia de la dictadura, que se mantiene gracias a que el Tribunal Constitucional y la Constitución del 80 la resguarda. Mientras hoy ni siquiera tenemos acceso a la píldora del día después, las mujeres trabajadoras, pobres, jóvenes y estudiantes, sufrimos las consecuencias más aberrantes de la restricción de nuestros derechos reproductivos, con embarazos no deseados, enfermedades, abortos clandestinos en que arriesgamos la vida o caemos encarceladas. Poco también se habla de esto y es que en democracia estamos viviendo estas situaciones, sucediendo más de 160.000 abortos anuales, con muertes de mujeres, mujeres con serias complicaciones como pérdidas de útero y criminalización por aborto como Stephanie Sepúlveda y María José Rodríguez entre tantas otras, mientras las ricas abortan en clínicas privadas, tienen acceso a los mejores métodos anticonceptivos y todas las condiciones para ser madres tranquilamente.
Denunciamos abiertamente las violaciones sexuales y abusos que los militares golpistas han descargado contra las mujeres que luchan contra el golpe de Honduras en su país. Y decimos que no pueden quedar impunes ni las violaciones a los derechos humanos de golpes de ayer ni los llevados adelante hoy, que han mantenido con torturas a trabajadores, estudiantes, el pueblo pobre y hacia las mujeres específicamente con violaciones sexuales y abuso, defendiendo la opresión sobre las mujeres más aguda, el patriarcado que las clases dominantes han adoptado para mantenerse y acrecentar sus ganancias y su poder. Muchas de las violaciones a los derechos humanos siguen impunes hoy y no podemos permitir ningún indulto a militares o políticos patronales implicados.
Por esto movilicémonos activamente por echar abajo el golpe de Honduras, hagamos eco de las movilizaciones del pueblo trabajador y pobre de Honduras que hoy resiste el golpe, movilizándonos en toda Latinoamérica. No permitamos que este golpe siga legitimándose y frenemos la presencia del imperialismo de EEUU en nuestro continente.
Impulsemos una campaña nacional contra la represión a los que luchan, contra la criminalización al pueblo nación mapuche y repudiemos al asesinato del comunero Jaime Mendoza Collío. Repudiemos la criminalización a los estudiantes formalizados de la Academia de Humanismo Cristiano y las amenazas de sumario y allanamiento en las universidades. Repudiemos el allanamiento a las casas de dirigentes sindicales salmoneros y la ley que impide las manifestaciones públicas. Contra la criminalización a Stephanie Sepúlveda y María José Rodriguez y todas las mujeres que han abortado, levantemos una campaña unitaria. Además desde Pan y Rosas Teresa Flores, impulsamos una campaña nacional y latinoamericana por el derecho al aborto legal, libre, seguro y gratuito, anticonceptivos y derecho a educación sexual sin la moral de la Iglesia.
Abajo el golpe de Honduras
No más violaciones a los derechos de las mujeres
Viva la lucha del pueblo trabajador y pobre de Honduras
No más represión