Pan y Rosas

Teresa Flores

Somos Pan y Rosas Teresa Flores

La agrupación de mujeres Pan y Rosas (Teresa Flores) nace a principios del año 2009, con compañeras de Clase contra CLase junto a estudiantes, pobladoras y trabajadoras independientes, con quienes discutimos y decidimos dar la lucha por el derecho al aborto y los derechos de las mujeres trabajadoras. Pan y Rosas -Teresa Flores considera que la lucha contra la opresión de las mujeres es, también, una lucha anticapitalista, y que por eso, sólo la revolución social encabezada por millones de trabajadoras y trabajadores en alianza con el pueblo pobre y todos los sectores oprimidos por este sistema, que acabe con las cadenas del capital, puede sentar las bases para la emancipación de las mujeres.

Han transcurrido algunos días ya de las votaciones de la primera vuelta de este domingo pasado, en que vimos a la derecha de Piñera lograr el 44% de los votos, seguido en un 14% más abajo por Frei con un 29%, a Enríquez Ominami con un 20% y a Arrate con un 6%. Ya se pueden ver cuáles serán las estrategias a seguir por los dos candidatos que pasarán a segunda vuelta: la derecha de Piñera y la Concertación de Frei. La derecha ha logrado ya la mayoría en la cámara de diputados y militantes del Partido Comunista han logrado tres escaños en esta cámara.

Por su parte Piñera ha salido triunfante a resaltar sus 14 puntos sobre Frei, mostrándolo como un triunfo histórico para la derecha y un golpe a la desarticulada Concertación, mientras los votos de Enríquez Ominami, fruto del desgaste, serán peleados a rasguñazos por ambos candidatos en una carrera de un mes a la segunda vuelta en Enero cuando este no quiso endosar sus votos a ninguno de los candidatos. Tras sólo algunas horas de los cómputos oficiales, Bachelet proclamó la renuncia de la ministra vocera, Carolina Tohá, para proclamarla encargada del equipo de trabajo de la candidatura de Frei, por sus cualidades destacadas como reconoció la misma Bachelet, de ser un rostro joven, exitoso, ser mujer y defensora de la democracia desde los años 80´, contando con la aprobación como la segunda ministra mejor evaluada del gobierno.

Ya en las mismas palabras de Frei del día domingo, pudimos oír su llamado a los votantes que creen en una propuesta democrática, progresista y participativa, que han votado por Enríquez Ominami y por Arrate, sumando un llamado a las mujeres por ser el continuador de la obra de Bachelet hacia la mujer y los desprotegidos con el sello de la protección social. Como “Mujeres por Frei” ha sido nombrado el comando de mujeres que lo apoya, encabezado por la mismísima madre de la presidenta, Angela Jeria y la ministra del Sernam, Laura Albornoz para llegar a las confianzas de miles de mujeres. Y parece ser una estrategia privilegiada, porque Piñera salió a celebrar su triunfo junto a mujeres de sectores populares en el acto que realizó en la plaza de Puente Alto y el paseo por la línea 4 del metro para dar una señal de confianza y ampliar su espectro electoral. Porque claramente sabe que su relación estrecha con la UDI, el Opus Dei y los sectores conservadores es rehuido por muchas mujeres y también jóvenes en desventaja con Frei. Saben también que Enríquez Ominami llegó a la juventud que espera una política renovada manteniendo la confianza en las ideas progresistas, entre las que se encuentran también mujeres. Por lo tanto conquistar los votos de las mujeres y jóvenes, entre los votos de Enríquez Ominami, serán el objetivo ahora.

¿Pero qué puede ofrecernos la derecha de Piñera endosada con la UDI, el Opus Dei y el conservadurismo? Si ya por sí sólo es un empresario exitoso que se ha enriquecido a costa del neoliberalismo y el trabajo precario, lo único que puede ofrecernos además de promesas vacías de progresismo, desarrollo y cambio es más de lo mismo y que han hecho siempre: votar en el parlamento contra los derechos de las y los trabajadores, pobres, estudiantes, mujeres, minorías sexuales y el pueblo mapuche. Porque lo que han hecho voto tras voto es mantener intacta la obra de la Constitución del 80´, la herencia neoliberal de la dictadura. Sino qué ha sido la ley de Subcontratación, de AFP, el sueldo mínimo, la LOCE y la LGE, la penalización del aborto y el impedimento del acceso a la píldora del día después a través de su ofensiva el 2008 en el Tribunal Constitucional, la criminalización con la Ley Penal Juvenil, manteniendo el binominal, aplicando la Ley Antiterrorista, impedir la votación de la Ley contra la Discriminación, la Unión Civil a las minorías sexuales, etc. Y podríamos seguir enumerando porque ejemplos sobran.

Queremos dejar claro que no hay nada que nos pueda hacer pensar que no será aun peor con un gobierno en manos de la derecha. Las mujeres trabajadoras, pobres, estudiantes, lesbianas, bisexuales, LGTTBI y del pueblo mapuche, tenemos que parar a la derecha, impedir que los pocos derechos que tenemos sean barridos y que no podamos ni defender nuestras demandas con una ley como la que impide las manifestaciones públicas, ni mucho menos esperar la defensa de nuestros intereses por un gobierno así. Es la derecha la que impulsa el rol de la mujer como dueña de casa y protectora de la familia, subordinada al matrimonio, la monogamia y la heterosexualidad, que nos impide trabajar en igualdad de condiciones, decidir nuestra maternidad y controlar nuestra sexualidad, enfrentar las formas de violencia, organizarnos. Es la derecha la que nos quiere someter aún más a la flexibilización laboral, la privatización, su moral, su precarización adormecida con bonos para que no se note pobreza. Por eso que las mujeres junto al resto del pueblo trabajador y pobre tenemos que frenar a la derecha.

Pero ¿cuál es la solución entonces? Ante una segunda vuelta en que la opción es Frei o Piñera, ¿debemos seguir confiando en la Concertación de Frei para parar a la derecha? Creemos que no. En estas elecciones la propuesta presidencial de Arrate ha planteado junto al Frente Amplio y el Partido Comunista, que es necesario parar a la derecha en estas elecciones, visión que compartimos. Pero nos diferenciamos de lo que eventualmente ya es su propuesta, pues ya confiaron en que junto a la Concertación y el pacto por omisión con ésta, se podía terminar con la exclusión, lo que efectivamente dio el triunfo a los tres diputados del PC en estas elecciones: Teillier, Carmona y Gutiérrez, después de que este partido estuviera excluido de la política parlamentaria por 37 años. Pero nos preguntamos, ¿a costa de qué se logró integrar al PC?
Las mujeres fueron uno de los focos del gobierno de Bachelet, el gobierno de una mujer, del PS, que con su figura de mujer separada, progresista y laica, selló un símbolo. Pero en los hechos muchas de las propuestas desde la paridad, pasando por el acceso a la píldora del día después y la tipificación del femicidio fueron promesas incumplidas. Podrán decirnos que la derecha les impidió llevar adelante muchas propuestas, pero ¿no fue acaso el mismo gobierno el que no reconoció la deuda histórica con las profesoras y profesores de Chile? ¿No permitió acaso los despidos por la crisis, dando bonos de 40 mil pesos y una protección social que sólo amortigua parcialmente sus consecuencias? ¿No se consolidó en su gobierno la LGE?

Y Frei, ¿qué puede ofrecernos? si encarna además a la DC, un partido conservador, una Concertación desgastada, un incesante diálogo con la derecha y no sólo diálogo, sino también acción conjunta en el parlamento y los gobiernos de estos 20 años. Fue la Concertación la que permitió que el sueldo mínimo subiera apenas 6 mil pesos en la última negociación. Fue el mismo Frei el que trajo a Pinochet de vuelta a Chile, pasando por alto los procesos de éste en Londres y ahora dice querer impedir una Ley de Amnistía. Fue la Concertación la que acordó con la derecha la elaboración la LGE, para consagrar el negocio educativo. Y por si fuera poco los responsables de mantener el binominal y el Tribunal Constitucional, dos herramientas indispensables para que la derecha se mantuviera en el poder, elegir cargos internos como Novoa para la presidencia del Senado, pese este a tener el tercer lugar en el momento de su votación.

Creemos que confiar en la Concertación en segunda vuelta es creer ilusamente que enfrentarán a la derecha. Ya han demostrado que gobiernan de la mano. Por eso nuestro llamado es a no confiar en ninguna variante de los partidos patronales y por el contrario comenzar a organizarnos para luchar por nuestros derechos y demandas. Dicen que la participación de la mujer con la Ley de Cuotas y la Paridad nos permitirá entre otras reformas poder conseguir la democracia para las mujeres, esto lo plantean los sectores progresistas desde Frei, Enríquez Ominami, hasta Arrate. Pero creemos que el ingreso de mujeres de los partidos patronales al parlamento de esta democracia para ricos, no garantiza nada. Si no lo garantizó una mandataria como Bachelet, con sus propuestas progresistas, ¿por qué lo harán otras desde el parlamento si pertenecen a partidos como la UDI, RN, la DC, el PPD, PS?. Por eso llamamos a construir un movimiento de mujeres, independiente de los partidos patronales, de la Iglesia, del Estado y sus instituciones, que sea anticapitalista, clasista, socialista y revolucionario.

Para eso, desde Pan y Rosas Teresa Flores, hacemos un llamado a impulsar una campaña por frenar a la derecha de Piñera en estas elecciones, como de lucha por nuestros derechos y demandas de forma independiente, sin confiar en estos políticos neoliberales y patronales. Por eso llamamos a anular en segunda vuelta: a las mujeres trabajadoras, pobres, estudiantes, LGTTBI, minorías sexuales. A las mujeres de izquierda que confían en la propuesta de Arrate, que construyeron las mujeres de izquierda por El JPM y el Frente Amplio, que plantea la profundización de la democracia, la distribución igualitaria del poder entre los géneros y el reconocimiento de las mujeres como sujetas políticas y sociales, entre otras cosas; les hacemos un llamado a que la defensa de nuestros derechos la hagamos de forma independiente, sin confiar en segunda vuelta por Frei, pues además sólo la lucha por nuestros derechos y demandas confiando en nuestras propias fuerzas nos permitirá conquistar desde el derecho a la “píldora del día después”, como a terminar con el trabajo doméstico hasta el final, lucha que va más allá de un cambio cultural o de derechos, es necesario transformar de fondo la estructura económica y social. Por eso luchemos por la incorporación de nuestras demandas en los lugares de trabajo, estudio y juntas vecinales y por enfrentar de fondo a la clase dominante. Te  invitamos a levantar esta campaña y construir Pan y Rosas.

A frenar a la derecha!
Ninguna confianza en los políticos neoliberales y patronales, mujeres u hombres!
Anulemos en estas elecciones y levantemos una campaña por los derechos y demandas de las mujeres, de forma independiente!