El terremoto y la crisis social en Chile
¡Fuera las tropas militares de las calles!
Clara Aguilera
El sábado 27 de Febrero a las 3.34 hrs. de la madrugada se produjo uno de los desastres naturales más grandes de la historia de Chile. El terremoto que llegó a casi 9 grados y que afectó la zona centro y el sur del país, los tsunamis, réplicas posteriores, incendios y la devastación general, han dejado hasta el momento más de 800 víctimas fatales y centenares de heridos y desaparecidos, dañando significativamente innumerables estructuras de viviendas, siendo los más afectados las y los trabajadores y el pueblo pobre. Las infraestructuras de educación y salud pública están devastadas. No hay electricidad, agua ni gas en decenas de ciudades. Los alimentos recién están comenzando a llegar. La catástrofe natural hizo emerger el verdadero Chile: el de la desigualdad del pueblo pobre y trabajador. Millones de mujeres, niños, ancianos, familias trabajadoras y populares están padeciendo la crisis social.
La respuesta del gobierno de Bachelet, en conjunto con el presidente electo, el millonario empresario Piñera, ha sido decretar en estas regiones la “zona de catástrofe de emergencia”, apoyada por el imperialismo de EEUU que ha insistido en la necesidad de “reestablecer el orden público”. Esto significa el despliegue de enormes contingentes de militares en la zona, las que quedaron bajo la autoridad militar y la implementación del toque de queda, que desde los nefastos días de la dictadura militar de Pinochet no se vivían en Chile.
Cientos de miles de mujeres y sus familias se encuentran sin hogar, sin luz ni agua, con una ayuda que se ha demorado cinco o seis días en llegar, con los militares amenazando a la gente y cuidando la propiedad privada de los grandes empresarios (custodiando supermercados, grandes tiendas de ropa, etc.), el gobierno y la derecha responden con militares y represión. Son sobre todo mujeres y sus familias las que buscan ayuda. Y también ellas las que se verán más afectadas. En Chile, más del 40% de los hogares son de jefatura femenina. Aún se mantiene la brecha salarial entre mujeres y hombres. Las mujeres realizan los trabajos más precarios y flexibilizados, siendo sobre todo mano de obra barata, encargadas además del trabajo doméstico y el cuidado de los hijos. A esto se suma la falta de derechos sexuales, reproductivos y maternales y el constante abuso patronal
Los medios de comunicación, el gobierno y la derecha están acusando de saqueos y tratando de criminalizar a los trabajadores y el pueblo. A pesar de la falta de agua en ciudades como Concepción, carabineros reprime con sus guanacos (carros lanzaaguas) a los que no les falta agua. Nada se dice de los cómplices de esta situación: los empresarios, que en el caso de las grandes empresas constructoras e inmobiliarias se llenaron los bolsillos de dinero construyendo viviendas de mala calidad y sin cumplir las normas de seguridad de las construcciones antisísmicas, estando además subsidiados por el propio Estado, teniendo rebajas impositivas, etc.
A través de los medios de comunicación hemos visto como las mujeres trabajadoras y pobres han sido parte activa en dar solución al abastecimiento por medio de la búsqueda de alimentación y agua, del mismo modo que han sido activas en la denuncia de la falta de ayuda proveniente del gobierno, de la represión desde la policía y de la crisis social en general que afecta al pueblo trabajador. Denunciamos también al futuro gobierno de Piñera, que ya ha anunciado nuevos ataques con mayor flexibilización y precarización laboral, tratando de hacer pagar a las y los trabajadores y el pueblo pobre la crisis económica y social que ha provocado el terremoto.
Desde Pan y Rosas Teresa Flores denunciamos la represión y criminalización del gobierno, la derecha y los empresarios y manifestamos nuestra solidaridad con todos/as los afectados
Creemos que es necesario que los organismos de la clase trabajadora como la CUT, organizaciones estudiantiles, organizaciones de izquierda y organizaciones de mujeres y feministas tomen en sus manos la organización de la ayuda para las zonas afectadas y se formen comisiones de mujeres en sindicatos, juntas vecinales y organizaciones estudiantiles para la distribución de alimentos, medicamentos y refugios para las zonas de catástrofe, sobretodo hacernos cargo de la distribución del alimento para proteger la vida de mujeres, niñas y niños del abuso, poniendo en pie la Ayuda Obrera y Popular.
Por un 8 de marzo de solidaridad con las y los afectados por el terremoto
Exigimos el inmediato retiro de las tropas militares. No al toque de queda
Debemos ser las organizaciones política y sociales de trabajadores, mujeres, pobladores, estudiantes quienes busquemos solucionar y distribuir la ayuda. Pongamos en pie la Ayuda Obrera y Popular





