Una vista al hospital de Temuco
Virginia Peña
Desde Temuco
El hospital
regional de Temuco, uno de los más importantes de la zona sur, ha
quedado
con serios daños. El edifico antiguo está gravemente dañado, mientras
que hay un sector que tendrá que demolerse completo. Actualmente se
está funcionando en un sector del hospital (incluyendo obstetricia
y maternidad) que quedó en buenas condiciones. Además se “ocuparon”
de emergencia los primeros dos pisos del ala nueva que aún no se había
entregado, la que presenta en su exterior grietas, sin estar claro
si hay daño estructural (este edifico iba a entregarse en estos meses),
ya que hasta ahora es la empresa
constructora la que ha señalado que no hay daño estructural (quien
les cree??) y que va a “reparar” los daños. Los pacientes actualmente
para ser llevados al sector que funciona en el ala nueva, deben ser
sacados fuera del edificio (en el sector del estacionamiento) y ser
ingresados nuevamente al otro edificio.
Ayer puede
entrevistarme con dos matronas en el hospital regional quienes me
graficaron
la situación:
1.-Que las
y los trabajadores de la salud se quedaron en sus lugares de trabajo
en el momento del terremoto (ellas tenían en su servicio en ese momento
dos partos¡¡¡¡); los que atendieron de la mejor manera posible;
destacaron la actitud de las trabajadoras y me contaron que el día
sábado en la mañana la mayor parte del personal se presentó a trabajar.
2.-El hospital
regional pasó de 750 camas a 300¡¡¡¡ después del terremoto.
3.-El sector
de ginecología y obstetricia pasó de 100 camas a 12 camas¡¡¡¡
4.-Están
funcionando
en este momento en conjunto con otras áreas, por ejemplo Pabellón
Central que anteriormente estaba en el edifico antiguo que está dañado,
pasó de 19 pabellones a 3, los que comparte con ginecología y
obstetricia.
El hospital
es un hervidero de movimiento, trabajadores que va y viene, mezclados
entre diversos servicios, pacientes que son llevados en camillas tanto
dentro como fuera del edificio, reuniones para definir cómo funcionar,
un tremendo estrés e incertidumbre de cómo se seguirá atendiendo
las necesidades de los sectores que requieren el sistema de salud
públicos.
Las matronas
me señalaron que el impacto del terremoto se presenta a tres niveles:
1.-Los
usuarios:
los sectores más pobres que deben atenderse en el sistema público
que se vio tremendamente dañado (pensemos que el hospital de la
provincia
de Malleco, Angol –la segunda ciudad de La Araucanía-está totalmente
evacuado y tendrá que demolerse).
2.-Daños
estructurales:
los dos principales hospitales de la región (la más pobre de Chile)
con daños estructurales. Ambos hospitales -que atienden a miles de
trabajadores/ras y sectores populares urbanos y rurales, han visto
afectado
su funcionamiento.
3.-Personal
de salud: además de la sobrecarga laboral, los problemas para funcionar,
ha disminuido producto de la reducción de camas.
De conjunto
ha quedado demostrado que mientras las clínicas privadas salieron
indemnes
del terremoto, el sistema público de la región se ha visto gravemente
dañado. Esto deja en evidencia la existencia de una salud para ricos
y otra para pobres, la inseguridad de las instalaciones, la falta de
personal .





